Volver no significa comenzar siempre desde cero.
Si el siguiente frente ya fue analizado, Tándem puede cotizarlo directamente. Si aparece una necesidad nueva pero acotada y ya conocemos el contexto, puede corresponder un Reencuadre. Si el negocio o la situación cambiaron de forma importante, lo responsable será realizar un nuevo Encuadre.
La relación puede continuar por etapas, sin contratos de permanencia ni promesas de acompañamiento indefinido.
